Me gustas cuando calllas...

Porque no dices lo que quiero oir.
Porque si lo dijeras siempre, quizá me empalagarías.
Me gustas porque rara vez alimentas mi adicción a tu dulzura. En lugar de eso, me miras socarronamente y haces algún comentario inteligente y sarcástico, o usas aquellos hermosos ojos para mirarme tiernamente y pedirme que me calle, o para decirme que soy un mongo.

Y me dan ganas de besar tus pies, recorrer tus tobillos, tus piernas, muslos, besar tu espalda, cada uno de tus lunares, abrazarte por detrás sorpresivamente y morder tu hombro.

Y cuando te echas sobre el sofá, recostando tu cabeza en mi muslo, y no miras nada más que mi rostro, me siento ligeramente incómodo porque quisiera que no encuentres en mi alguna imperfección, quisiera que todo lo que mires esté en su lugar. Porque sé que te encanta mirar, sé que miras y te fijas hasta el más mínimo detalle. Y te acaricio el cabello, paso mi mano sobre tus suavísimas mejillas, me pierdo por un milisegundo en tu mirada y miro al vacío, porque me averguenza todavía un poco descubrirme tan vulnerable, tan íntimamente juzgado. Y luego abres esos labios maravillosos, los tuerces un poco en una pícara mueca y me dices suavemente que soy bello. Que de verdad soy muy churro.

Y por alguna razón haces que recorra una corriente eléctrica por mi espalda, y siento el calor acumulándose en mis mejillas. Y siento que quizá estás bromeando, porque en ésta relación la bella eres tú!

Y callas nuevamente, y muchas veces espero que me tomes en tus brazos y me digas que me adoras, que me llames treinta veces al día para decirme que me necesitas ahí. Y sé que no lo harás, y por eso, cada vez que suena el teléfono y sé que eres tú, porque sólo eres tú, sonrío cuando me empiezas a enumerar las 30 mil cosas que tienes que hacer durante el día, y sé que quizá muchas de ellas las podrías hacer sentada en casa con un teléfono en mano. Sé que muchas de ellas hasta podrías dejar de hacerlas, y sonrío porque sé que quieres estar ocupada, porque sé que tienes pulgas en el poto.
Pero no tienes pulgas en el corazón.

Y terminas la llamada cuando digo "te amo, chau", y respondes "hablamos luego. Chu." Y me queda en el aire el retorno de ese te amo.
Más tarde me llamas y le das un brochazo de rosado a mi vida, con un te amo.
Creo que tengo más mensajes tuyos en el celular que dicen "may", que los que digan cosas bonitas.

Pero anoche me dijiste que era churro, que era bello. Y me mirabas, hasta pasear tu mirada dentro de mi. Y hubo una fiesta en mi alma, una fiesta infantil con piñata, sorpresas y fuegos artificiales. Y la sonrisa no se mudó de mi rostro hasta quedar dormido, especialmente después de escuchar tu voz por última vez durante el día, esa voz suavecita, medio ronquita porque ya se terminó el día... y me hace pensar que estás ya vagando por el valle de los sueños, y que me tienes ahí, parado entre tu sueño y la vigilia. Y te dejo dormir. Y me quedo contigo en mis sueños.

Y mi mejor sueño eres tú. Eres mi sueño hecho realidad.
Gracias por callar cuando callas, gracias por decirme las cosas que quiero escuchar, cuando las necesito escuchar.
Yo te amo.

5 curiosos dejaron su huella:

Unknown dijo...

que bonito.

Serendipity dijo...

Yo te amo. Yo tampoco.
Tu me mas y yo solo a veces.
Pero te amo mas seguido de lo que crees, a veces solo te quiero y simpre te amo.

Eres mi chanchito de tierra, eres hermoso y maravilloso, increiblemente bello y churro y asi te amo y te quiero amar siempre.

Dinorider d'Andoandor dijo...

a sacar los violines
:)

Anónimo dijo...

"...porque sé que tienes pulgas en el poto" jajaja Amor del bueno :)

Imberbe_Muchacho dijo...

INVITEN AL MATRI PE!